miércoles, 3 de junio de 2009

El Movimiento Sindical Venezolano en la Época de la Mundialización: La Transición del “Punto fijismo” al “Bolivarismo”


Con el derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958, pasan a tener auge los movimientos sindicalistas reflejado en los partidos que tuvieron influencia para entonces AD Y COPEI (partidos del llamado Punto Fijismo) hasta el año 1980 donde empiezan a desestabilizarse con el surgimiento de un movimiento sindical simultaneo pero opuesto, llamado Bolivarismo, conformado por el partido POLO PATRIOTICO; cuyo objetivo es sustituir los sindicatos “partidizados “ por uno patriota, producto de una democracia en deterioro, el del grave subdesarrollo de la autonomía de las organizaciones sociales frente al Estado y en la vida política y la estandarización de los sectores.
Este nuevo sindicalismo busca el rescate de todos los sectores que los partidos del Punto Fijismo se apoderaron para controlar la renta petrolera.Surgen entonces ideas como la necesidad de la creación de sindicatos nacionales por rama de industrias adoptando atributos que no les pertenecían, sin embargo esta idea fracasa, porque el movimiento sindical no pudo reorganizarse ni acumular fuerzas para imponer su propuesta.
Con la creación de este sindicato bolivariano (Polo Patriótico mas tarde Quinta República) y el proyecto de llevar las elecciones sindicales desde el Estado, sea por intervención de la Asamblea Constituyente, de la Asamblea Nacional o por el Consejo Nacional Electoral, nos hace pensar si este tipo de medida desde arriba puede contribuir a la regeneración de los sindicatos.
Por otro lado, el gobierno trata de mejorar las organizaciones pero no dan los resultados positivos esperados; en los ochenta se debió a que el movimiento no pudo concentrar las fuerzas para ser escuchados. Mas tarde en los años noventa se intensifico el hundimiento del sistema. La desorganización desbordada crea un lapso en el cual el empleo aumenta pero a costa de una corrupción desatada y la separación en la sociedad. Entonces, empieza a descomponerse la cúpula sindicalista con las malas políticas en el gobierno de Carlos Andrés Pérez, y la privatización de la seguridad social y la flexibilización de las prestaciones sociales.
Todo esto ha contribuido a que la idea de libertad y autonomía de los sindicatos no este clara entre los venezolanos y el Poder actual se rige por las directrices de un solo líder, el cual ha llevado a límites mayores la corrupción por encima de los tan cuestionados partidos del punto fijismo. Se debe entender que los sindicatos no son parte del Estado y que se debe respetar los espacios de sociedad civil, garantizando la democracia sindical, la autonomía sindical, como lo estableció la constitución de 1999.
No obstante se debe estar claro que el sindicato no debe ser parte del Estado y que él mismo deberá garantizar la autonomía sindical, eligiendo libremente a sus representantes sin la participación del Estado, y por otro lado el Estado no podrá imponer disposiciones legítimas que regulen el funcionamiento interno de los trabajadores y empleados. Serán los sindicatos los encargados de establecer como, cuándo y dónde se desarrollaran las elecciones y quienes pueden participar.


Referencia en la Web: Iturraspe, Francisco. El movimiento sindical venezolano en la época de la mundialización: la transición del "punto fijismo" "al bolivarismo"

http://www.saber.ula.ve/visiongerencial/

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